Depresión post-parto, innecesaria

La depresión post-parto es muy frecuente en mujeres con SPM. Es abordada en forma sintomática o paliativa utilizando fármacos antidepresi­vos y a veces hormonas. Existiendo una gran desinformación sobre el importante papel de la patología ginecológica inflamatoria crónica y los trauma­tismos obstétricos (episiotomía, desgarros cervicales, operación cesárea)  frecuente causal de liberación de mediadores inflamato­rios con marcados efectos depresivos en mujeres con deficiencias de neurotransmisores adrenérgicos, serotonina y endorfinas.

Diversos estudios demuestran que el útero segrega sustancias inflamatorias, siendo las más conocidas las prostaglandinas y tromboxanos y otras, que participan en la menstruación y trabajo de parto. Estas sustancias son sintetizadas en cantidades excesi­vas  si existen infecciones, inflamaciones crónicas, traumatismos obstétricos que estimulan un crecimiento anormal de las glándulas endocervicales que las producen.
La menstruación constituye un proceso inflamatorio por el cual nos explicamos los síntomas inflamatorios, tanto locales como generales, que muchas pacientes experimentan.  Liggins ha demostrado que la maduración del cuello uterino en el desarrollo del trabajo de parto, se realiza a través de una reacción infla­matoria mediada por las prostaglandinas. Ellwood y colaboradores comprueban una elevación muy significativa de PGE2 a nivel del cuello uterino durante el trabajo de parto.

Por otro lado, la distensión mecánica, cerclaje y estimula­ción del cuello del útero, eleva la síntesis de PG, la cual es medible a nivel plasmático. Sin embargo, muchos textos de ginecología consideran a la caída de estrógenos y progesterona, como factores exclusivos desencadenantes del fenómeno menstrual sin considerar el papel clave y relevante de las prostaglandinas.

La agravación de este cuadro clínico se observa especialmente después de partos laboriosos o traumáticos que producen  daños  uterinos, en operaciones cesáreas o forceps, que generalmente se acompañan de una mayor frecuencia de fenómenos depresivos post-parto.

EFECTOS NEGATIVOS QUE SUELE CAUSAR EL SINDROME LOLAS RELACIONADO CON LA DEPRESIÓN POSTPARTO

COMPROMISO HIDROELECTROLITICO:
Edema (retención de líquido) generalizado de grado va­riable, especialmente de cara, párpados, manos y tobillos. Cons­tituye un factor importante en la distensión o hinchazón abdominal que presentan estas pacientes, pudiendo producir un aumento de peso transitorio. El edema se debería  a un aumento de la permeabili­dad capilar y a una mayor retención hidrosalina. Cuando adquiere caracteres severos es catalogado como "edema  idiopático", el cual afecta solamente a mujeres, y suele comenzar después de un parto, en especial si ha sido complicado. En estas pacientes se ha demostrado una disminución de la excreción de dopamina, lo cual podría  influir en los fenómenos depresivos e hipotensión arterial que suele estar presente. Esta sintomatología generalmente es abordada en forma paliativa mediante el uso de régimen hiposódico (con poca sal) o el uso habitual de diuréticos con todos sus inconvenientes y efectos colaterales.

CERVICITIS CRONICA:
En la actualidad se le asigna poca importancia a esta patología, olvidándose que puede afectar tanto funciones conoci­das como desconocidas de este órgano de tanta importancia en la mujer. Prácticamente en casi todos los partos sobreviene una cervicitis, pues la dilatación del cuello uterino provoca peque­ñas laceraciones que pueden infectarse secundariamente.
La cervicitis comienza como una infección superficial, sin embargo, también el endocérvix puede ser afectado en el transcur­so de horas y a veces, después de uno o dos días, hasta en sus partes más profundas. Secundariamente, se presenta hipertrofia e hiperplasia de las células glandulares, cuya irritación inflama­toria causa una hiperfunción del epitelio glandular que se traduce en una leucorrea profusa.  Las glándulas infectadas tienden a dilatarse porque el drenaje de su contenido se hace deficiente, produciendo un aumento de volumen. Estos cambios en conjunto favorecen la nidación bacteriana lo que pasa a consti­tuir un reservorio infeccioso que tiende hacia la cronicidad.
Es muy frecuente en mujeres que han tenido partos laborio­sos, con desgarros de cuello, la presencia de epitelio glandular en las partes más profundas del estroma, también inflamado, y lejos de la superficie y del canal endocervical. De esta manera, nos explicamos las hipertrofias y deformaciones que frecuentemen­te observamos en el cérvix de multíparas, con gran cantidad de quistes de retención (Naboth), con importantes fenómenos de dis­tensión, acompañados de inflamación, que explican la hipersensi­bilidad a la palpación y que constituyen, como ya se ha señalado, frecuentes reservorios de gérmenes patógenos.

ESFERA PSIQUICA:
Los síntomas prevalentes son de tipo depresivo. Suelen iniciarse o agravarse después de los partos (depresión post-parto), pudiendo combinarse con irritabilidad, agresividad, labi­lidad emocional, falla de autocontrol, intranquilidad, tendencia a aislarse, transtornos en el sueño y apetito, frigidez, dismi­nución del rendimiento laboral, capacidad de concentración y memoria, y ausentismo laboral.

FACTORES DE RIESGO:
Se ha observado su agravación después de los partos, espe­cialmente si han sido laboriosos (forceps), lo que constituye una observación relevante que requeriría de mayor investigación. 

(Fragmentos del libro "Síndrome Premenstrual desde una nueva perspectiva" del Dr. Jorge Lolas)

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