Infertilidad





En sus observaciones el Dr. Jorge lolas ha constatado una relación estrecha entre la patología crónica del cuello del útero y alteraciones que frecuentemente afectan a la mujer y de las cuales actualmente se desconoce sus causas, tales como el síndrome premenstrual, dismenorrea esencial  e infertilidad "sin causa aparente".

La diversidad de síntomas del SPM varían en intensidad y duración dentro del ciclo menstrual, llegando a producir situaciones invalidantes cuando dicha sintomatología es muy severa y en particular, cuando coexiste con otras patologías en etapa subclínica. En relación al compromiso de órganos y sistemas, nos referiremos a la esfera psiquiátrica, neurológica, digestiva, mamaria, metabólica, dermatológica y ginecológica.

Entre los síntomas físicos más importantes, se destacan los que afectan la esfera ginecológica, tales como la congestión y dolores pelvianos crónicos;  alteraciones menstruales, disme­norrea (dolor menstrual), dispareunia (relaciones sexuales dolorosas) y frigidez.  En estas pacientes es frecuente la infer­tilidad, parto prematuro y patología del embarazo.

En las pacientes con sintomatología premenstrual moderada a severa, se han comprobado problemas de infertilidad en más del 23% de los casos. Esta suele ser rotulada como "infertilidad sin causa aparente" ya que la disfunción uterina causante del SPM y desba­lance de prostaglandinas no suele ser detectada con los paráme­tros de estudios habituales, lo que, obviamente, representa un serio problema para el especialista frente a la pareja frustrada en sus legítimas aspiraciones.

Diversos estudios demuestran que el útero segrega sustancias inflamatorias, siendo las más conocidas las prostaglandinas y tromboxanos y otras, que participan en la menstruación y trabajo de parto. Estas sustancias son sintetizadas en cantidades excesi­vas  si existen infecciones, inflamaciones crónicas, traumatismos obstétricos que estimulan un crecimiento anormal de las glándulas endocervicales que las producen. Estas sustancias inflamatorias  ejercen un efecto depresor sobre el sistema inmunológico y constituyen un factor negativo para la fertilidad, dificultando la penetración espermática, el implante del huevo fecundado, pudiendo causar abortos precoces.

Las prostaglandinas ejercen un importante efecto modulador de la actividad hormonal, mediante la potenciación o la inhibición de las acciones de las gonadotrofi­nas y la prolactina. De acuerdo a lo señalado, un desbalan­ce o una síntesis anormal de prostaglandinas podría tener efectos negativos sobre la ovulación y otras funciones gíneco-endocrinas, explicando la fertilidad disminuida en mujeres con SPM severo.

El empleo en estas pacientes de métodos de fertilización asistida, sin abordar la patología uterina crónica responsable del SPM, podría explicar el alto número de fracasos, ya que pretender lograr un embarazo de término y un parto normal en un útero crónicamente inflamado, además de difícil, es potencialmen­te riesgoso. Ello tiene su fundamento en que un útero enfermo dificulta el implante del huevo y su retención a través del período de desarrollo, con el consecuente riesgo de aborto espon­táneo o parto prematuro.

Mediante su diagnóstico y tratamiento precoz, sería posible conservar en óptimas condiciones la anatomía y fisiología uterina. Ello contribuiría a prevenir o solucionar un porcentaje significativo de problemas de infertilidad, entre muchas otras.

De acuerdo con nuestra proyección, un diagnóstico oportuno y tratamiento eficaz,   sería no sólo la ruta para mejorar la calidad de vida de la mujer al liberarla de los tratamientos sintomáticos recurrentes, sino que, además constituye la mejor manera de prevenir el posible camino a la infertilidad y en casos de secuelas, el procedimiento mutilante de la cirugía radical.      

(Fragmentos del libro "Síndrome Premenstrual desde una nueva perspectiva" del Dr. Jorge Lolas)

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