Cuando el corporativismo deja de ser razonable



"Era, pues, comprensible que cuanto más avanzaba en mis estudios más sintiese la insuficiencia de mi saber. ¿No es acaso una realidad que un médico no lo es realmente hasta que conoce humildemente que no sabe nada? Pero no hay que decirlo a los profanos, porque lo que importa ante todo es que un enfermo tenga confianza en su médico y en su habilidad. Es el fundamento de toda curación sobre el cual hay que edificar. Por esto un médico no debe equivocarse nunca, porque un médico falible pierde su reputación y disminuye la de sus colegas. Por esto ocurre que en las casas de los ricos, cuando despues de un primer médico se llama a un segundo y a un tercero para examinar un caso difícil, los colegas prefieren enterrar el error del primero antes que revelarlo con gran perjuicio del cuerpo médico. Por esto se dice que los médicos entierran juntos a sus enfermos." 

(Extracto del libro Sinuhé el Egipcio. Mika Waltari)
 

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